El llamado supremo

llamamiento supremo

Por: Pastora Sandra de Arias

Amada mujer, eres un hermoso diseño divino, creada con propósito, amada y cuidada por Dios, quien te ha bendecido con preciosos dones que hacen de ti un ser especial y único.

Mientras lees estas líneas quiero que olvides por un momento todo lo que has sufrido, tus muchas aflicciones, tus lágrimas y el recuerdo de días grises; y pienses en lo bendecida que eres, en cuánto Dios te ama; quiero que recuerdes que Dios te ha dado muchas promesas, y que todas ellas se cumplirán una a una, en el tiempo perfecto, solo confía y déjate llevar de la mano de Dios.

Quiero que como dijo el apóstol Pablo en Filipenses 3:13-14 “…te olvides de lo que queda atrás y te extiendas a lo que tienes delante, prosigue a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”

Hay un llamado superior a todos, más que madre, esposa, hija, empleada, profesional, etc., tienes un llamado como hija de Dios, a permanecer firme en la fe en Jesús, a convertirte en una verdadera adoradora, a pelear la buena batalla de la fe, a correr con paciencia la carrera que tienes por delante, puestos los ojos en Jesús y tomada de su mano, a ser llena del Espíritu Santo y predicar el evangelio, haciendo discípulos comenzando desde tu hogar.

Vamos, avanza hasta llegar a la meta, el cielo, para que puedas disfrutar de una eternidad gloriosa en su presencia, donde recibirás la recompensa por  todo tu esfuerzo y amor mostrado hacia Él y hacia todos aquellos a quienes has amado, cuidado y servido.

Por tanto amada Mujer, pase lo que pase, mantente enfocada en la meta, jamás te rindas aunque te sientas agotada y con pocas fuerzas; sigue adelante, esfuérzate “un poquito más”  porque el día de nuestra redención se acerca;  y si los problemas se aumentaren  y te sientes desmayar, póstrate a sus pies, clámale a Él, y recuerda siempre esta promesa de su parte que dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Isaías 41:10

“… Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.,” Jeremías 31:3

Su hermana en Cristo: Pastora Sandra de Arias.