El terrorismo islámico quema cruces y expulsa miles de cristianos en el norte de Irak

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Editorial 71

El Dr. Jaime Banks Puertas en su actual editorial nos presenta dos (2) reportajes muy completos que nos ayudarán a entender y a responder algunas interrogantes sobre la persecución y barbarie a la que están siendo sometidos nuestros hermanos cristianos en países Islámicos.

Quizás te preguntes:

¿Por qué los gobernantes, políticos, y los derechos humanos, guardan silencio, ante estas barbaridades?

Escrito está: «Sabemos que somos de Dios, pero: «EL MUNDO ESTÁ BAJO EL PODER DEL MALIGNO» (1 Juan 5:19).

¿Quién será el próximo de la lista?

EL TERRORISMO ISLÁMICO QUEMA CRUCES Y EXPULSA A MILES DE CRISTIANOS EN EL NORTE DE IRAK.

Los terroristas del Estado Islámico obligaron a desplazarse a 100.000 personas de Qaraqosh, la principal ciudad cristiana del país «Espero que no sea tarde para detener un genocidio», advirtió el patriarca caldeo.

Unos 100.000 cristianos huyeron del norte de Irak donde los yihadistas tomaron Qaraqosh, la mayor ciudad de esa religión en Irak, y las zonas de los alrededores, abandonadas durante la noche por las tropas kurdas, indicaron el jueves testigos y un responsable religioso. «Hay 100.000 desplazados cristianos que han huido con lo puesto, algunos a pie, hacia la región de Kurdistán», explicó el patriarca caldeo Louis Sako. «Es un desastre humanitario, las iglesias [de las ciudades tomadas] están ocupadas y se han retirado las cruces», añadió.

Los yihadistas tomaron el jueves Qaraqosh, la mayor ciudad cristiana de Irak, y otras zonas cerca de Mosul (norte), según testigos y representantes religiosos. Los combatientes del Estado Islámico (EI) tomaron las localidades durante la noche, tras la retirada de las fuerzas kurdas, explicaron residentes de la zona.

«Sé que las ciudades de Qaraqosh, Tal Kaif, Bartela y Karamlesh han sido vaciadas de su población y están ahora bajo control de los milicianos», indicó Jospeh Thomas, el arzobispo caldeo de Kirkuk y Suleimaniya. Allí destruyeron cruces y quemaron manuscritos en las iglesias locales.

«Combatientes del EI atacaron ayer [miércoles] la mayoría de las localidades de la llanura del Nínive, disparando con mortero y tomando varias de ellas», explicó el patriarca Sako. «Tanto el gobierno como las autoridades kurdas son incapaces de defender a nuestro pueblo.

Tienen que trabajar juntos, con un apoyo internacional y un equipo militar moderno», añadió.

«Es una catástrofe, una situación trágica. Llamamos al Consejo de Sseguridad de la ONU a intervenir de inmediato. Decenas de miles de personas aterrorizadas están siendo expulsadas de sus casas en el momento en el que hablamos, no podemos describir lo que está ocurriendo», declaró a la AFP monseñor Thomas.

Qaraqosh es una ciudad totalmente cristiana que se encuentra entre Mosul, principal ciudad en manos de los yihadistas del Estado Islámico (EI), y Erbil, la capital regional kurda. Cuenta con una población de unas 50.000 personas.

Tal Kaif, donde vive una comunidad cristiana significativa y miembros de la minoría chiita chabak, también se vació durante la noche.

«Tal Kaif está ahora en manos del Estado Islámico. No enfrentaron ninguna resistencia y simplemente entraron pasada medianoche», dijo Butros Sargon, residente que huyó de la ciudad, contactado por teléfono en Erbil.

«Oí disparos durante la noche y cuando miré fuera, vi un convoy militar del Estado Islámico. Gritaban ‘Allahu Akabr’ (Diós es grande)», dijo.

Los ataques comenzaron el martes. Los desplazados se refugiaron en las ciudades y aledas ahora atacadas tras huir el mes pasado de Mosul, la gran ciudad del norte de Irak bajo control desde el 10 de junio de los insurgentes sunitas del Estado Islámico.

Por otra parte, once iraquíes de confesión cristiana, miembros de una misma familia, llegaron este jueves a París con visado de asilo, donde describieron la situación de los cristianos de Irak como «catastrófica».

«Limpieza religiosa»

Los cristianos de Mosul ya no se ven. Han sido expulsados o exterminados por los yihadistasen menos de siete meses. Los terroristas los identifican marcando sus casas con la letra árabe Nun, inicial de nazareno, «cristiano».

Los pocos que quedaban o se convertieron al islam, o marcharon al exilio o fueron pasados a espada. El califa delEstado Islámico, Abu Bakr Al Bagdadi, ha impuesto en su territorio la sharía -ley islámica- y no admite más creencia que la suya. La desobediencia acarrea la pena de muerte.

El exterminio sistemático de cristianos en Irak y en Siria sólo despertó la indignación de organizaciones religiosas y se manifestó en las redes sociales, sobre todo en Facebook y Twitter.

Bajo el hashtag #WeAreN (#SomosN) miles de usuarios alzan la voz sobre una de las masacres más silenciadas de Medio Oriente. Hacen referencia a la marca mortal de la  que abunda en Mosul. La campaña comenzó cuando la periodista Dalia Al-Aqidi llamó a sus seguidores a comentar la masacre de cristianos bajo ese hashtag. Fue en ese momento que la «N» se resignificó.

Fuentes: AFP_INFOBAE

UNA BRUTAL CRUZADA DISPUESTA A EXTERMINAR A TODO INFIEL

Por Luisa Corradini  | LA NACION

Los jihadistas del Estado Islámico (EI) lanzaron la mayor persecución religiosa de los últimos 50 años en Medio Oriente.

PARÍS.- Mientras siguen apoderándose de vastas regiones a ambos lados de la frontera entre Siria e Irak, dejando a su paso terror y devastación, los jihadistas del Estado Islámico (EI) obsesionados con su guerra santa, han lanzado la mayor persecución religiosade los últimos 50 años en Medio Oriente.

Cristianos, yazidis, shabaks, turcomanos, chiitas e incluso sunnitas que se niegan a hacer acto de sumisión al autoproclamado califa, Abu Bakr al-Baghdadi,son acosados, despojados, desterrados, torturados o fríamente asesinados. Esa limpieza religiosa de otra era continuó esta semana cuando el EI se apoderó de las ciudades de Karakoch (Bajdida en español), la urbe cristiana más importante de Irak, y Sinjar, ambas en el noroeste de Irak. Sinjar es la cuna de por lo menos 200.000 de los 700.000 yazidis que existen en el mundo, comunidad kurda no musulmana, monoteísta y de orígenes zoroastrianos.

El odio del EI por los yazidis nunca fue un misterio. Una y otra vez la organización ha hecho circular videos en las redes sociales mostrando a miembros de esa minoría detenidos en minúsculas celdas custodiadas por sus carceleros. En sus campañas de propaganda, esos fanáticos islamistas siempre dejaron en claro su intención de ejecutar o esclavizar a los adeptos de esa antiquísima religión, a quienes califican de «adoradores de satanás».

Aterrorizados, muchos yazidis de Sinjar huyeron esta semana hacia los campos de refugiados del Kurdistán iraquí. Otras 30.000 familias se dirigieron hacia las montañas donde, aisladas y rodeadas por los jihadistas, duermen en cuevas, soportan temperaturas de 50° centígrados, y carecen de agua y de alimentos.

Anteanoche, el EI se apoderó de Karakoch sin encontrar resistencia:

Los peshmergas kurdos que la defendían la habían abandonado. El EI ocupó iglesias, destruyó cruces y manuscritos y provocó un nuevo éxodo de 100.000 personas, en su mayoría cristianos, que deambulan por los caminos sin saber adónde ir.

Sinjar y Karakoch son la prueba más reciente de la brutalidad del Estado Islámico, una organización que viola los más elementales derechos humanos y que, durante los últimos dos meses, no sólo ejecutó en forma sumaria a un sinnúmero de chiitas, mayoritarios en Irak, sino a centenares de sunnitas que -aunque de la misma confesión que el EI- rechazaban su fanatismo religioso.

Ayer, llegaron a París los primeros cristianos iraquíes que recibieron las llamadas «visas de asilo», otorgadas por el gobierno francés. Libradas con cuentagotas, esas autorizaciones «excepcionales» de residencia fueron decididas por el presidente François Hollande después de que los jihadistas tomaron la ciudad de Mosul, donde también vivían miles de cristianos.

Francia también anunció que ayudará a las autoridades de la región kurda de Irak a detener el avance islamista.

Mientras tanto, Estados Unidos analiza bombardear posiciones del EI en el norte iraquí.

Como en casos anteriores, el EI emplazó a los cristianos de Mosul a convertirse, abandonar pertenencias y casas, y partir o pagar el impuesto aplicado a cada una de las religiones consideradas «idólatras».Quienes desobedecieran serían ejecutados.

Los cristianos de Irak representan la minoría religiosa más castigada por el fanatismo del EI. Pero todas las comunidades religiosas que conforman el fecundo mosaico de creencias en Irak están amenazadas.

Ése es el caso de los shabaks, un grupo de unos 300.000 miembros que practican un antiguo culto preislámico, emparentado con el chiismo. O de los turcomanos, tercer grupo étnico en importancia en el país y mayoritariamente sunnita. El EI los acusa de perjuros, por mantener una actitud fundamentalmente secular.

Desde que comenzó su siniestra aventura «redentora», el EI ha actuado con total impunidad. Sin que la comunidad internacional reaccione, se ha apoderado de un territorio más grande que Gran Bretaña, de centenares de millones de dólares en armamento fabricado por Estados Unidos, y ha subyugado a cerca de seis millones de personas.

Anoche, tras las decisiones de Francia y Estados Unidos, la situación parecía haber comenzado a cambiar.

DIOS MÍO, NO PERMITAS QUE NUESTROS GOBERNANTES: LATINO AMÉRICANOS, LE DEN LA BIENVENIDA A ESTOS FANÁTICOS FUNDAMENTALISTAS?

Dr. Jaime Banks Puertas

Director y Fundador

Obra Evangélica Luz del Mundo Internacional

jaimepuertas@hotmail.com

@jaimepuertas