Mi enfoque desde Jerusalem por David Mandel # 604

mi enfoque 385

Artículos en este número:

·       Estamos en guerra pero los dirigentes del mundo Occidental se niegan a identificar al enemigo

·        Ya no tengo dudas: Kerry no debería andar suelto

·        Erdogan y Hitler: como lograron ambos una dictadura absoluta

·        La nueva generación ultra-ortodoxa está siendo condenada a la ignorancia y a la pobreza

·        Los palestinos quieren enjuiciar a Gran Bretaña por haber emitido la Declaración Balfour

·        Capítulo de un libro que estoy escribiendo

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Estamos en guerra pero los dirigentes del mundo Occidental se niegan a identificar al enemigo

Mi Enfoque #603, Julio 29, 2016 por David Mandel

Los comienzos del Islam fueron muy diferentes a los comienzos de las otras dos religiones abrahamicas, judaísmo y cristianismo. El judaísmo nunca fue proselitista. El cristianismo, desde que Saulo de Tarso decidió predicar a los no-judíos, fue proselitista y utilizó solamente métodos pacíficos para lograr conversiones voluntarias, por lo menos durante sus primeros siglos hasta que fue declarada por Constantino el Grande religión oficial del Imperio Romano,

El Islam, en contraste, desde sus inicios, utilizo la fuerza de las armas y la violencia para obligar a los pueblos conquistados a convertirse. Mahoma mismo, a la cabeza de hombres armados, luchó contra otras tribus, las derrotó y las forzó a convertirse. Sus herederos desbordaron sus ejércitos de lo que hoy es Arabia Saudita y conquistaron, convirtieron y arabizaron, utilizando la espada, numerosas naciones y enormes extensiones de territorios, desde la Cordillera de los Pirineos en el norte de España hasta las fronteras con la India.

El Islam, a diferencia del judaísmo, cristianismo, budismo y otras religiones, no es solo teología. Es también ideología. Su ideal es lograr que el mundo entero se convierta al Islam. Hoy, un sector del Islam ha desarrollado una mutación violenta, intolerante de otras religiones y culturas, cuya obsesión es unir al mundo bajo un califato musulmán.

Una frase que se ha hecho popular dice «La gran mayoría de los musulmanes no son terroristas, pero la gran mayoría de los terroristas son musulmanes». En el mundo hay hoy alrededor de 2,000 millones de musulmanes*.

Si asumimos que los fanáticos que quieren islamizar el mundo, que odian a las otras religiones, que desprecian la cultura del Occidente, y que no tienen escrúpulos en utilizar los métodos mas crueles para lograr sus objetivos, son solamente el 1%, estaríamos hablando de, por lo menos, 20 millones de individuos dispuestos a matar y morir cumpliendo lo que ellos creen es una misión divina.

La izquierda liberal de Europa tiene numerosas explicaciones que justifican los ataques de terroristas islámicos: sufren humillaciones; no tienen trabajo; no es el odio sino la desesperación lo que los incita a degollar curas y atropellar cientos de personas; no era terrorista sino que tenía problemas psicológicos. Y los que están convencidos de que todos los problemas del mundo se deben al conflicto israelí-palestino dirán que los terroristas expresaron con su acto su protesta contra la «ocupación israelí».

Típico es el titular que publicó la BBC de Londres: «Inmigrante sirio murió en una explosión en Alemania». Quien sólo lee titulares sentirá simpatía y pena por el pobre sirio que sólo buscaba vivir en paz y libertad en Alemania. Quien se toma la molestia y el tiempo de leer más se enterará de que el sirio ingresó con una bomba a un restaurante, y en la explosión murió el suicida y quince personas inocentes sufrieron graves heridas.

Y si el lector tiene paciencia para leer el artículo hasta el final se enterará de que, para el periodista que escribió la noticia, no hay relación entre el hecho de que el individuo era islámico y su intención e intento de matar a cuantos podría. Por supuesto que no. El hombre realizo su «acto de desesperación» debido a que «sufría de problemas psiquiátricos».

El Papa Francisco, conmovido por la atroz muerte del cura francés, ha declarado que los actos terroristas son «guerra», pero, siguiendo la línea de politically correct, añadió «No es guerra religiosa».

Si no es guerra religiosa, ¿que es? ¿Qué motivó tenían los terroristas para degollar al cura? ¿Estaban desesperados por no tener trabajo? ¿Se sentían humillados por la sociedad? ¿Estaban deprimidos? ¿Sufrían de problemas psiquiátricos?  ¿Fue su forma de protestar contra la «ocupación» israelí?  

Debido a su derrotismo, apaciguamiento y falta de decisión, los dirigentes de Estados Unidos y Europa se niegan a llamar «al pan pan y al vino vino». «Dios nos libre de decir que los terroristas que gritan ¡Allah hu akbar! son islámicos.» Esta negación de la realidad les impide tomar las medidas necesarias para combatir al terrorismo islámico, incluyendo investigar a los predicadores, deportar a los que incitan al fanatismo, al odio y a la violencia, y cerrar mezquitas

Se produce la absurda situación de que personas que no tienen idea de la historia y teología del Islam insisten en declarar que las atrocidades cometidas por fanáticos islámicos no son el Islam, mientras que los terroristas, nacidos, criados y educados en el Islam insisten que es el Islam lo que los motiva.

La realidad es que el Islam extremista ha declarado guerra al mundo occidental, a su cultura, a sus valores, a las religiones cristiana y judía. Mientras continuemos negando a aceptar esa realidad no hay forma efectiva de combatirlos y, mucho menos, derrotarlos.

Los blancos de los actos terroristas islámicos están muy bien escogidos por su valor simbólico:

·        Ataque a la libertad de expresión Terroristas islámicos atacaron la revista satírica Charlie Hebdo en París, en enero del 2015 y mataron a doce personas.

·        Ataque a judíos Un terrorista islámico mató a cuatro personas en un súper mercado judío, demostrando así que el fascismo islámico es tan criminalmente antisemita como lo fue el fascismo nazi.

·        Ataque a la cultura occidental Terroristas islámicos mataron a noventa personas en la Sala de Conciertos Bataclan en Paris durante un evento musical, en noviembre del 2015

·        Ataque a los valores del Mundo Occidental. El 14 de julio del 2016. mientras que cientos de miles de personas celebraban en Francia la caída de la Bastilla, fecha que proclamó los principios de libertad, igualdad y fraternidad, un terrorista islámico en Niza atropello y mato a más de 80 personas.

·        Ataque al cristianismo. El 26 de julio del 2016 dos terroristas islámicos entraron a una iglesia católica, degollaron al anciano cura e hirieron de gravedad a otro rehén.

http://www.muslimpopulation.com/World/

Nota. En setiembre del año 2005 un periódico danés publicó doce caricaturas de Mahoma. Esto provocó una ola de violentas protestas en todo el mundo musulmán, incluyendo quemas de iglesias y templos y asesinatos de cristianos. La profanación de una iglesia, un recinto sagrado donde reina la paz, y el asesinato de un sacerdote católico, realizado por dos asesinos islámicos, no suscitó protestas violentas en el mundo cristiano, no hubo quema de mezquitas ni asesinatos de musulmanes.

Esa es la diferencia entre el mundo Occidental y el mundo musulmán.

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Ya no tengo la menor duda, Kerry no debería andar suelto

Mi Enfoque #603, Julio 29, 2016 por David Mandel

Durante el curso de los últimos años he escrito numerosos artículos acerca de John Kerry, el actual Secretario de Estado de los Estados Unidos, ninguno de ellos muy halagador para él. Viéndolo y escuchándolo en televisión, Kerry siempre me dio da la impresión de ser un hombre ingenuo, bobalicón, no muy inteligente, incauto y, como lo demostraron los iraníes, fácil de engañar.

Muchas veces dudé de mi propia opinión respecto a Kerry. «No puede ser», me decía a mi mismo, «que una persona que ocupa tan importante y vital posición en la más poderosa nación del mundo sea un idiota». A veces pensé que mi bajo concepto de Kerry es un prejuicio personal que me impide apreciar su inteligencia y capacidad diplomática.

Lo que me sacó de dudas fue leer una encuesta* en la cual preguntaron a 1615 expertos en relaciones internacionales de 1375 universidades americanas, «¿Quién ha sido el mas efectivo Secretario de Estado de los Estados Unidos en los últimos cincuenta años?»

De los 660 expertos que contestaron 32% votaron a favor de Henry Kissinger. En el segundo puesto, con 18%, quedó «No lo sé». Lo siguieron James Baker con 17%. En el cuarto puesto, empatadas con 9%, están Madeleine Albright y Hillary Clinton. En el último puesto, con solo dos votos de 600,  está… ¿quién sino John Kerry?

Esto confirmó mi opinión acerca de mi propia opinión de que soy, o trato de ser, tan objetivo e imparcial como me es posible. En otras palabras, las apariencias no siempre engañan. Pero, en las últimas semanas, estoy volviendo a dudar si Kerry realmente es un ingenuo bobalicón. Tal vez su problema es otro. Tal vez sufre de una enfermedad mental.

Me baso en dos de sus recientes declaraciones. En la primera, cuando le preguntaron cual es el más peligroso hot spot hoy en el mundo. En vez de decir Siria, donde han muerto cientos de miles; Irak, donde hay una guerra contra ISIS; Turquía, que se está volviendo rápidamente una dictadura absoluta sin libertad de prensa ni de expresión; Europa, donde cada vez con mas frecuencia terroristas islámicos están cometiendo atrocidades; Irán, que no disimula su intención de armarse con bombas nucleares, contestó, (surprise, surprise),  ¡el conflicto israelí-palestino!

En su segunda declaración Kerry dijo que el mayor  peligro mundial, equivalente a la guerra de terror que hoy enfrenta el mundo, lo representan (y esto no es sátira) los aparatos de aire acondicionado y las refrigeradoras.

Las exactas palabras de John Kerry en una reciente conferencia sobre emisiones de hidro fluorocarbón en Viena, que coincidió con ataques de terroristas islámicos en Alemania y Francia, fueron: Hoy, cuando nos desafía el terrorismo, es difícil para algunas personas entender que lo que estamos haciendo en esta conferencia, es de igual importancia.

Personalmente, no creo que sea probable que en un futuro cercano leamos las siguientes noticias en los periódicos: Refrigeradora degüella a periodistas Aire Acondicionado ataca con bombas a un teatro.

Las declaraciones de Kerry, (por extensión son también las de Obama, ya que él fue quien lo escogió para ser Secretario de Estado) demuestran la negativa, tal vez la incapacidad, del actual régimen americano de reconocer cual es el mas urgente y grave peligro que amenaza a la civilización occidental.

La época de hoy es comparable a los últimos años del decadente y débil imperio romano que fue conquistado y destruido por tribus bárbaras en el siglo 5, dando inicio a una era de atraso y superstición que duró más de mil años.

Es una tragedia que los dirigentes de las naciones occidentales no entienden, o se niegan a entenderla y enfrentarla.

Parafraseando a Eurípides, Aquellos a quienes los dioses quieren destruir, primero los vuelven idiotas.

https://www.washingtonpost.com/blogs/in-the-loop/wp/2015/02/05/scholars-votes-kerry-dead-last-in-terms-of-effectiveness/

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Erdogan y Hitler: como lograron ambos una dictadura absoluta

Mi Enfoque #603, Julio 29, 2016 por David Mandel

Mi mención de Erdogan y Hitler en una misma frase no significa que estoy haciendo equivalencia entre ambos. ¡De ningún modo! Hitler era un psicópata criminal, responsable del peor genocidio en la historia. Erdogan es ególatra y megalómano, como lo son muchos otros políticos, pero, aunque es un musulmán devoto y está lejos de ser democrático, no es un fanático obsesionado por exterminar a gente que no es de su religión, color o nacionalidad.

Mi propósito en este artículo es sencillamente hacer paralelismos en la forma como ambos, Erdogan y Hitler llegaron democráticamente al poder y luego supieron utilizar un evento dramático para imponer su absoluta voluntad.

El partido nazi era el mayoritario en Alemania cuando el ya senil presidente Hindenburg nombró a Hitler canciller (equivalente a Primer Ministro) el 30 de enero de 1933. Un mes después, el 27 de febrero de 1933, el Reichstag (edificio del Parlamento alemán) fue destruido por un incendio. Martín van der Lubbe, un joven comunista holandés recién llegado a Alemania, albañil desempleado, fue capturado en el lugar del incendio.

Después de ser torturado, confeso haber prendido fuego al edificio, por lo cual fue sentenciado a muerte y ejecutado. Hitler aprovechó para asumir poderes de emergencia. Acusó a los comunistas de conspirar contra el gobierno,  y los declaró fuera de la ley. Con este acto inició el establecimiento de la Alemania nazi. Hasta hoy no se sabe si van der Lubbe fue realmente quien incendió el Reichstag o si los mismos nazis lo hicieron para tener un pretexto e imponer su dictadura.

Similarmente, Erdogan fundó el Partido de Justicia y Desarrollo en el año 2001 con el cual ganó las elecciones del 2002, y fue nombrado Primer Ministro. En el año 2014 asumió el puesto de Presidente y está ahora empeñado en cambiar la constitución para que el presidente tenga más poderes. El 16 de julio de este año un sector del ejército se rebeló. La insurrección, mal planeada y peor ejecutada, fue derrotada en un día por el gobierno.

Erdogan de inmediato clausuró medios de comunicación, universidades, publicaciones, y despidió a miles de jueces, empleados del gobierno, militares y policías. Aunque esta represión ha empezado hace menos de dos semanas, ya ha eliminado a muchos de los enemigos actuales y potenciales de Erdogan. Hay quienes creen que fue el mismo Erdogan el que planeo la abortada rebelión con el objeto de utilizarla como pretexto e imponer su dictadura.

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La nueva generación ultra-ortodoxa está siendo condenada a la ignorancia y a la pobreza

Mi Enfoque #603, Julio 29, 2016 por David Mandel

Estoy convencido de que la supervivencia multi milenaria del pueblo judío—desde el día cuando el rabino Yojanán Ben Zakai escapó escondido en un ataúd de la sitiada Jerusalén y consiguió que el general romano Vespasiano le permitiese abrir una escuela de judaísmo en Yavne, hasta el día de hoy—se debe en gran parte a los judíos que cumplían los preceptos religiosos y estudiaban con ahínco los libros sagrados.

Ya lo dijo Ajad Haam (Asher Grinberg, poeta e ideólogo sionista 1856-1927), «Más de lo que los judíos han guardado el Sabbath, el Sabbath ha guardado a los judíos.»

Históricamente, la religión judía ha sido flexible, (característica que hoy ya no se encuentra entre los ultra ortodoxos) y se ha modificado según las necesidades. Por ejemplo, estaba prohibido luchar, aun si fuera defensivamente, en el día sábado. El ejército del rey sirio-helénico Antioco Epifanes, en el siglo 2 A.E.C. aprovechaba esa disposición para atacar durante los sábados a los rebeldes judíos y masacrarlos.

Los Macabeos cambiaron la ley y desde esa época los judíos tienen derecho a defenderse en el día sábado.

Los sacrificios de animales eran el elemento esencial en el culto de la religión judía en los tiempos bíblicos. Cuando los romanos conquistaron Jerusalén y destruyeron el Templo, que era el lugar donde se realizaban los sacrificios, esto no causó la desaparición de la religión sino su modificación. El Templo fue reemplazado por sinagogas, y el sacrificio por los rezos y el estudio de los libros sagrados.

Un último ejemplo: la Torah permite la poligamia. Jacob tuvo dos esposas y dos concubinas simultáneamente. La Torah (Deuteronomio 17:17) se limita a decir que «un rey no debe tener demasiadas esposas» sin mencionar límite*. Recién, alrededor del año 1,000 de esta era el rabino Gershom ben Yehuda prohibió la poligamia, dictamen que rige hasta hoy en la mayoría de la población judía con excepción de los judíos del Yemen, algunos de los cuales tienen más de una esposa.

Hoy vivimos en una época de intenso y rápido progreso tecnológico, pero los rabinos ultra ortodoxos (rama de la religión judía que prácticamente tiene monopolio en Israel), se niegan a adaptarse. En las ciudades y barrios ultra ortodoxos, tales como Mea Shearim, Bnei Barak, Beitar Illit, Modiin Illit y otros, no permiten la presencia de aparatos de televisión en sus casas y limitan el acceso de sus hijos a Internet.

Lo peor es que se oponen a que sus niños varones estudien inglés, matemáticas y ciencias. Consideran que cualquier hora que no esté dedicada al estudio de los libros sagrados no sólo es una pérdida de tiempo sino que demuestra falta de respeto a la religión. Los niños crecen, maravillosamente preparados para competir en la economía si viviesen en el Siglo 14, pero lamentablemente sin los conocimientos básicos que les permitirían ganarse la vida en el Siglo 21.

En otras palabras, los ultra ortodoxos condenan a sus hijos a vivir en la miseria a costa de subsidios del Estado, dinero proporcionado por el porcentaje (cada vez menor) de la población que si trabaja y paga impuestos.

El gobierno anterior, que también estaba presidido por Netanyahu, había pasado una ley que exigía un mínimo de 11 horas de enseñanza básica (ingles, matemáticas y ciencias) en los colegios ultra ortodoxos subsidiados por el Estado. Ese subsidio, en el caso de que los colegios no cumpliesen con la ley, bajaría del 75% al 30%

El gobierno actual, debido a presiones políticas de los partidos ultra ortodoxos, ha aprobado en primera instancia una ley que anula la anterior. Si la nueva ley se aprueba, que es lo más probable, eso equivaldría a un golpe mortal al futuro de la economía israelí. La nueva generación ultra ortodoxa continuara hundida en la pobreza y seguirá viviendo a costa de los que trabajan.

El liderazgo tecnológico que hoy caracteriza a Israel desaparecerá en forma proporcional al aumento de la población ultra ortodoxa.

* El Primer Ministro de Israel se ha casado sólo tres veces con lo cual cumple la disposición de la Torah de que el líder de la nación no debe tener demasiadas mujeres. Estos matrimonios no fueron simultáneos, sino uno después de otro, intercalados por divorcios, por lo cual Netanyahu tampoco ha violado la prohibición de poligamia del Rabino Gershom ben Yehuda.

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Los palestinos quieren enjuiciar a Gran Bretaña por haber emitido la Declaración Balfour

Mi Enfoque #603, Julio 29, 2016 por David Mandel

El 2 de noviembre de 1917 el gobierno británico en una carta firmada por el Secretario de Relaciones Exteriores, Arthur James Balfour, y dirigida al barón Lionel Walter Rothschild, líder de la comunidad judía en Gran Bretaña, para su transmisión a la Federación Sionista de Gran Bretaña, escribió que «El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío».

Cabe notar que en ese momento Palestina (Eretz Israel) era aún, y lo había sido durante cuatro siglos, una provincia del imperio otomano. El general Allenby conquistó Jerusalén y expulsó a los turcos un año después, el 30 de diciembre de 1918.

En abril del año 1920 los países victoriosos se reunieron en San Remo, Italia, y el 25 de abril aprobaron la Resolución de San Remo incorporando la Declaración Balfour de 1917.  La Liga de las Naciones incorporó en su artículo 22 el Mandato Británico sobre Palestina.

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el 29 de noviembre de 1947 con 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones, la Resolución 181 de partición de palestina, que establecía dos Estados, uno judío y el otro (rechazado por los árabes) árabe.

El 11 de mayo de 1949 la Asamblea General de las Naciones Unidas, con 37 votos a favor, 12 en contra y 9 abstenciones, aprobó a Israel como miembro de las Naciones Unidas.

¿A que viene esta recopilación de fechas históricas que se remontan ya casi a 100 años?

La respuesta es que los palestinos, (nombre con el cual nadie conocía a los árabes residentes en Eretz Israel en esa época y que no aparece en ninguno de los documentos mencionados arriba), demostrando una vez más que su prioridad no es establecer un Estado independiente sino destruir el Estado de los judíos, han tenido la «brillante» idea de enjuiciar al gobierno británico por haber emitido la Declaración Balfour en 1917, hace 99 años.

Riyad-al-Maliki, Ministro de Relaciones Exteriores de la Autoridad Palestina, dio un discurso, en nombre del Presidente Mahmoud Abbas, hace unos días en la Conferencia de Cumbre de la Liga Árabe en Mauritania, diciendo «Ahora que se acerca este doloroso aniversario, 100 años desde la histórica masacre de nuestra tierra, pido al Secretario General de la Liga Árabe que nos ayude a preparar un reclamo legal contra el gobierno británico por haber emitido la Declaración Balfour.»

Si Mahmoud Abbas hubiese consultado conmigo, yo le habría aconsejado que no pierda el tiempo con juicios de menor importancia. Sería preferible que directamente presente su queja al Juez Supremo. Fue Él quien hizo la promesa al pueblo judío, 3,700 años antes de la Declaración Balfour, tal como está documentado en Génesis 13:15: «Toda esta tierra que ves te la doy a ti [Abraham] y a tus descendientes para siempre.» En realidad la Biblia confirma, no una vez sino 55 veces, que Dios prometió la tierra de Israel a Abraham y a sus descendientes.

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Capítulo de un libro que estoy escribiendo

Mi Enfoque #603, Julio 29, 2016 por David Mandel

(Para variar, en vez de escribir novelas históricas de la época bíblica, estoy en estos días escribiendo un libro cuya trama toma lugar en el Perú, utilizando algunos hechos históricos como el que cuento aquí, que realmente ocurrió, y con el cual tengo cierta conexión personal, ya que, cien años después de la renuncia de Figuerola,, mi padre compró la vieja casona para demolerla y construir allí un moderno edificio.

La burocracia le hizo muchos problemas por tratarse de un local donde había ocurrido un hecho histórico.)                                                                               

¿Mencioné ya que un primo de mi tatarabuelo fue presidente del Perú? Si me olvidé de hacerlo se debe a que su presidencia fue fugaz. Duró sólo cuatro días.

Mi ilustre pero lejano pariente se llamaba Justo Modesto Figuerola de Estrada, (1771-1854). Había sido elegido vicepresidente de Agustín Gamarra. El presidente Gamarra murió en una batalla contra los bolivianos y mi pariente asumió la presidencia el 15 de marzo de 1843.

Cuatro días después, el 19 de marzo, una multitud rodeó su casa en la calle Plateros de San Agustín y exigió que renuncie la presidencia a favor del coronel Manuel Ignacio de Vivanco.

—Amalia, hija, asómate al balcón y dime que es lo que esa gente está gritando—le pidió Figuerola, que era algo sordo, a la hija solterona que vivía con él.

Amalia fue al balcón y con destreza logró eludir un tomate que un energúmeno enfurecido le arrojó.

—Papá, están pidiendo que renuncie usted a la presidencia. Usan palabras que una dama no puede repetir—informó Amalia.

—Anda a mi dormitorio. En el segundo cajón del ropero, debajo de mis calzoncillos, está mi banda presidencial. Tráemela—pidió Figuerola.

Amalia le trajo la banda. Figuerola se la puso y salió al balcón.

—¡Renuncia, conchatumadre!—le gritaron los revoltosos.

—Señores, veo que a ustedes no les entusiasma que yo sea presidente. Cumpliré con sus deseos—. Se quitó la banda, la tiró al gentío y dijo—Métanse esta banda donde ya saben y a mi déjenme en paz.

Se retiró del balcón. Se sirvió una copa de pisco. Se sentó en un sillón. Bebió la copa. Suspiró aliviado.

Justo Modesto Figuerola de Estrada fue para mí una revelación. No me refiero a su presidencia sino a sus nombres, «Justo Modesto». Es increíble como estos dos nombres, reunidos en una sola persona, describen el admirable carácter justo y modesto de Figuerola. Me inspiraron para crear la ciencia de la Nombrelogía, a cuyo estudio he dedicado toda mi vida y que explicaré más adelante.