Andamos en la verdad

Andamos en la Verdad

Andamos en la verdad 

Juan 8:32

y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. 

Estando en uno de los ayunos en casa con las mujeres esta perla nos fue revelada, estábamos orando y leyendo las escrituras cuando El espíritu Santo trajo a mi mente que si nosotros  verdaderamente meditáramos en la palabra  nuestras vidas en el cristianismo tuviera tanto sentido y fuéramos de tanto testimonio.

Analicemos andamos en integridad y en verdad, en nuestro diario vivir nunca hablamos mentira? Teniendo el espíritu Santo y sabiendo que no podemos mentir en un día en 24 horas nunca hemos dicho una sola mentira, A todos los que estábamos  allí nos puso a reflexionar; todos fuimos confrontado con el Santo espíritu de Dios, Y quien puede mentirle 

En cada uno fue testificando la maldad la iniquidad la rebeldía la desobediencia que había dentro de nosotros por qué en cada uno había ocurrido una mentira  

En el mismo capítulo pero verso 34 nos habla la palabra dice : que el que hace pecad es  esclavo del pecado. Y nosotros hicimos o muchas veces hacemos pecado con la mentira. 

Cuando mentimos para excusarnos cuando mentimos para justificarnos 

Cuando mentimos para librarnos O por miedo 

Y así en tantas arias de nuestras vidas que me llevó a pensar en que somos esclavos de la mentira Y la palabra nos enseña que cuando jesús entre nuestras vidas él nos hace verdaderamente libres Y debería de pocesionar nuestra vida el Santo espíritu de Dios quien esh el espíritu de verdad 

En ese mismo momento tuvimos que orar arrodillarnos Y pedirle perdón a Dios por tantas mentiras para no ser esclavas de la mentira y no ser hijas del padre de la mentira quien es satanás según la Biblia. 

Esto trajo como consecuencia una verdadera vida en Cristo Jesús cambiando la mentira por la verdad para ser verdaderamente hijas de Dios y hacer las obras que Jesús vino hacer para dar testimonio

Recordemos que por la mentira podemos perder nuestra salvación, Apocalipsis 21:8

Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.