Purim celebra la salvación de los judíos

Purim

Dos generaciones atrás, una nación intentó eliminar a los judíos de la faz de la tierra. Purim es la festividad que nos remite a la primera vez en la historia en que se intentó llevar a cabo un genocidio como éste en contra de los judíos  hace 2.300 años atrás. Purim es una fiesta alegre donde celebramos la salvación de los judíos de manos del malvado Hamán.

La festividad de Purim marca la salvación judía del complot de Hamán, un alto oficial del imperio Persa, consejero del rey Ajashverosh.

En un acto cargado de simbolismo, Hamán hecho a la suerte el día en el cual él y sus subordinados destruirían a los judíos. Al dejar la muerte de los judíos enteramente al azar, el mensaje de Hamán fue inequívoco: los judíos, que creían en la providencia de un Dios bondadoso, un Ser que ellos proclamaban como Rey del Universo estos judíos estarían sujetos a los caprichos ciegos del destino.

Un azaroso lanzamiento de dados sería el instrumento que sellaría el final de los judíos, mientras Dios se quedaría de pie a un lado sin poder hacer nada por ellos. El desafío de Hamán ocurrió en un momento crucial de la historia. Visto en su sentido amplio, las provocaciones de Hamán fueron una prueba, por así decir, de si la influencia Divina todavía se sentía en el cierre de una gran era de la historia bíblica.

¿Coincidencia?

Al final los judíos fueron salvados del complot de Hamán,  pero fueron salvados de manera no milagrosa. En los eventos de Purim, acontecimientos fortuitos conspiraron para traer resultados inesperados. De manera aislada, estos eventos pueden ser vistos como coincidencias fortuitas. Pero si los analizamos en conjunto, ¿todavía son meras coincidencias?

El rey Ajashverosh fortuitamente expulsa a su primera reina y fortuitamente decide remplazarla con Ester, una chica que resulta ser judía. Mordejai, el pariente de Ester, fortuitamente oye y frustra el complot de asesinato en contra del rey, y también, fortuitamente, no es recompensado por ello inmediatamente.

Una noche, Hamán decide ir donde el rey a pedir permiso para colgar a Mordejai, pero esa misma noche, el rey tiene insomnio y no se queda dormido. Él pide el libro de los registros para leer, y el libro fortuitamente se abre en la página que registraba el olvidado acto de lealtad de Mordejai para con el rey.

Todas estas aparentes coincidencias conspiran para salvar a Mordejai y en última instancia al resto de los judíos también  de la muerte inminente.

Cuando Dios está escondido

El rollo de Ester, el libro que relata el milagro de Purim, tiene la distinción de ser el único libro de la Biblia que no menciona el nombre de Dios. Parece extraño que un libro completo del canon Bíblico evite mencionar el nombre de Dios; después de todo, si la Biblia no habla de Dios, ¿de qué habla? Pero ese es todo el punto.

El mensaje del libro de Ester es que Dios está ahí incluso cuando no parece estar ahí. La presencia de Dios en la historia no solo se siente cuando el mar se parte o cuando el fuego desciende sobre la montaña ante los ojos de toda la nación.

Estos fuegos artificiales son agradables, pero ellos no son la totalidad o el fin de la influencia Divina en el mundo. Dios está presente en las minuciosidades de la vida cotidiana y de la historia también.

La voluntad Divina está presente no sólo cuando las leyes de la naturaleza son suspendidas. No es solamente cuando las plagas liberaron a los esclavos en Egipto que Dios intervino en la historia; la influencia de Dios es más sutil que eso. Él puede estar presente, misteriosamente, en la más pequeña y menos entrometida de las maneras.

El rey le preguntó a Hamán como debía ser tratado el hombre al cual el rey quería honrar. Hamán, pensando que el rey lo quería honrar a él, le aconseja hacer un desfile real. ¿Es ese consejo utilizado? Por supuesto que sí. Pero es utilizado para honrar a Mordejai, no a Hamán.

Hamán construye una horca para colgar a Mordejai. ¿es esa horca utilizada? Por supuesto que sí. Pero no en la forma que Hamán pensaba. El mismo es colgado en esa horca.

Todos tenemos que hacer elecciones. El hacer esas elecciones nos corresponde a nosotros los seres humanos; esa es la manera como nos jugamos la vida. Pero lo que pasa después de que tiramos los dados, eso ya no está en nuestras manos.

Uno de los mensajes de Purim es que Dios está muy cerca, incluso cuando permanece detrás de la cortina. Sin la fanfarrea de los milagros, en el espacio entre la elección humana y el resultado último, el Maestro del Universo todavía tiene lo que decir.