Cincuenta años después, la llama sigue encendida en Acarigua.
Con una noche cargada de fe, historia y profunda emotividad, la Obra Luz del Mundo en Acarigua-Araure bajó el telón de su quincuagésimo aniversario este domingo 26 de octubre, en la cancha de fútbol de Altamira, con una celebración sin precedentes que reunió a miles de creyentes, líderes y adoradores.



El acto de clausura estuvo marcado por la poderosa disertación del Pastor Alexander Cabrera, Director Nacional de la Obra en Venezuela y Canciller de la Obra Luz del Mundo Internacional, quien compartió un mensaje profético basado en Génesis capítulo 37, haciendo una analogía con la túnica de José.
“Los colores son proféticos”, declaró Cabrera ante una multitud expectante. “Y aunque a veces el color se torne oscuro, pronto tu vida cambiará de color”.



Su mensaje, impregnado de esperanza y renovación, se convirtió en una declaración de fe para toda la congregación, sellando con poder espiritual cinco décadas de testimonio y expansión de la Obra en el país.
También se contó con la distinguida presencia del Pastor Juan Banks, Jefe de Operaciones de la Obra, hijo del fundador Pastor Jaime Banks Puertas, quien emocionó al público al relatar pasajes de la llegada de su padre a Acarigua en el año 1975. Anécdotas, recuerdos y testimonios de los inicios de la Obra despertaron lágrimas y aplausos entre los asistentes.



La velada inició con un gran concierto de adoración, dirigido por el ministro Junior Borjas, quien junto a salmistas y adoradores locales y nacionales elevó un ambiente de alabanza y gratitud. La banda oficial del aniversario acompañó magistralmente cada interpretación, convirtiendo la apertura en una verdadera fiesta espiritual.
Uno de los momentos más conmovedores de la noche llegó con el desfile artístico que presentó a niños, jóvenes y adultos representando los programas bandera y símbolos históricos de la Obra Luz del Mundo, en una alegoría visual que llenó el recinto de emoción y nostalgia.
El momento más sublime de la noche se vivió con el homenaje a las primeras directoras de alabanza en la ciudad —Juana de Camacaro, Petra de Barazarte, Narcisa de Duque, Orquídea Castillo y Francisca Azuaje— quienes, en un acto lleno de historia y gratitud, entonaron los primeros coros de la Obra acompañadas por el cuatro, la charrasca y la tambora.
El público, profundamente conmovido, se unió al cántico recordando el lema que ha acompañado este movimiento por medio siglo: “¡Déjalo que se mueva!”.
La jornada tuvo un momento especial con la proyección de un emotivo video mensaje del Pastor Jaime Banks Puertas, fundador de la Obra Luz del Mundo, quien desde los Estados Unidos, donde cumple una importante labor evangelística, envió un saludo fraternal a la ciudad de Acarigua.
En su mensaje, recordó su llegada en 1975, felicitó a la iglesia por mantenerse firme en la visión de Dios y bendijo a los fieles exhortándolos a no desobedecer al Señor ni apartarse jamás de la Obra que Él levantó con propósito y poder. Sus palabras fueron recibidas con un prolongado aplauso y lágrimas de gratitud por parte de los presentes.
La magna celebración contó con la transmisión conjunta de Luz TV Internacional, Luz 102.1 FM, y la cobertura de los equipos de Impulsores de Social Media y NotiLuz Acarigua, consolidando una producción integral digna de la historia de la Obra.
La coordinación general estuvo a cargo del Pastor Israel Díaz, Anciano Chequeador del Bloque 2 de Portuguesa, junto al Pastor Luis Camacaro, Anciano de Ciudad, y los pastores Carlos Rivero, Melquiades Camacaro, Miguel Alen, y un extenso equipo de líderes y comisiones que trabajaron incansablemente para el éxito del evento.
En declaraciones para Social Media, el Pastor Israel Díaz expresó con gratitud:
“Le hemos cumplido a Dios. Él recompensará a cada persona que trabajó para este aniversario. La Obra en Acarigua sigue firme con la visión de Dios entregada al Pastor Jaime Puertas”.
Con esta clausura, la Obra Luz del Mundo en Acarigua-Araure celebra medio siglo de fidelidad, crecimiento y propósito, reafirmando que su legado continúa iluminando generaciones bajo la guía y la visión de Dios.
Redacción: Rubén Camacaro